 |
| Intento de maquillaje. |
Todo iba bien hasta esta clase
caracterizada por el maquillaje, una opción de jugar con el rostro y crear
nuevas apariencias entorno a la inmensa variedad de papeles y roles sociales o
de época que uno puede tomar para convertirse literalmente en otro ser
irreconocible. Esta experiencia era totalmente nueva y creativa, pero no exenta
de frustraciones para mí ya que desde el inicio reflejaría mi tensión,
inquietud, incomodidad y hasta dificultad para realizarme algo en el rostro. Quizás
el hecho de ser perfeccionista y no lograr los objetivos deseados en conjunto
con una falta de habilidad para la motricidad fina hacían de este momento algo más
complejo de lo que jamás imaginé.
 |
| Maquillaje empleado por un compañero. |
Así volvieron a mi mente ideas
de las que tenía en el pasado, asociado a una imperfección en el rostro y mi
sueño de tener una cara como todo el mundo lo desearía, pues la sesión me
demostró en pocas palabras que aún no he superado mi condición facial y lo
inconformista que soy con respecto al tema, que pese a ya tener unas cuantas cirugías
aun nace esa idea de no quererme como soy. Críticamente me cuestionaba que si
no soy capaz de quererme, nadie más lo hará; si no soy capaz de ayudarme conmigo
mismo a superar esta barrera psicológica por lo que supuestamente es aceptado
socialmente (que es tener un rostro simétrico) menos podré ayudar a los demás
por sus problemas o necesidades. Está bien que vivamos en un mundo prejuicioso
y que quizás por eso en mi vida le tema tanto al rechazo, pero en el día a día
está en crecer como persona, porque “vencer la costumbre y el miedo a ser
rechazado es lograr un cambio, es lograr que un defecto se transforme en virtud
y quizás, en la mayor lucha de todas” y yo justamente estoy ahí, intentando.
 |
| Maquillaje empleado por una compañera. |
¿Cómo he llegado a una carrera
donde necesito ser multifacético y creativo, donde quizás deba jugar con mi
rostro y donde yo aún no supero el tema?
Es hora de no limitar mis sueños y transformar
este momento amargo en la oportunidad de haber aprendido algo positivo y dotado
de significación, una lucha paralela entre el aceptarse y quererse como también en ser un mejor profesional capaz de superarse día tras día para ser mejor, mejor
a lo que pudiese haber sido ayer.
Mi filosofía de vida y pensar
cambiarían con esta clase, no solo por haberme deprimido, sino (y aun mas) por
haberme entregado un motivo más para aceptarme como sea, lograr mis
objetivos, alcanzar mis metas y poder ser feliz. En suma, vencer a este maquillaje que finge tener superado su síndrome y aceptarlo como debe ser para internalizarlo
y considerar esto no como un defecto, sino como una cualidad más de ser persona
en un mundo tan diverso como el nuestro.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario